viernes, 7 de enero de 2011

Trece menos uno


Tengo doce minutos, doce, para darle forma a un concepto. Doce pasos de puntillas, doce luces de farolas, doce tonalidades distintas. Quiero dormir doce horas sin desvelarme, hacerme un ovillo, y respirar... Y que sabanas de espuma hagan de mi alma el mar... Y de mi voz el silencio en la profundidad de sus aguas...
Quiero que compongas, con tal solo doce notas, el arpegio que me haga estremecer, enardecer, menguar hasta deshacerme en llantos desgarrados,... Sonreír hasta que mis labios se quiebren,... Hasta perder el sentido, la conciencia, el camino... Hasta palidecer de la felicidad más estúpida, egoísta... Increíble... Y, a la vez, grande, elocuente...
Inclínate frente al piano, comienza en el do central... Puedes subir o bajar, eso me es igual, siempre que las notas me arrastren al fuego, a la desazón, al delirio... A un paisaje introvertido y compartido del que poder escapar... Ese rincón peculiar, personal... Ya sean caricias o golpes, monstruos o princesas... Los que me hagan suspirar...
Pero que llegue, por favor, que llegue ya la persona que le ponga fecha y lugar, nombre y apellidos a mi realidad, que me transmita algo de verdad... Que tras doce meses de vientos silbantes, espejismos, recelos, y un amparo exasperante... Tome las riendas de una pasión que se consume entre mis labios... Que vaga como estrella errante sin color ni horario...

"Quiero volver a amar... ¿Es tan extraño?"


~~Trovador de Sueños~~